Breve repaso a la Fórmula E: Primera Parte. Los monoplazas.

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Para aquellos que no conozcan suficientemente las características de este campeonato, publicaremos una serie de entradas reuniendo y repasando todas ellas. En esta primera entrada hablaremos de las características esenciales de los monoplazas que participan en el Campeonato de Fórmula E.

Los monoplazas, que en esta primera temporada son idénticos para todos los equipos, están propulsados única y exclusivamente por energía eléctrica, e ideados para competir en circuitos urbanos. Como factor diferenciador, en este primer año sólo se permite la libre elección del material de freno entre todos ellos.

Sin embargo, a partir de la próxima temporada, las escuderías podrán desarrollar sus propios monoplazas, pudiendo fabricarlos íntegramente, aunque se espera que este desarrollo provenga fundamentalmente a través de la evolución de motores eléctricos y baterías, ya que las modificaciones relacionadas con la aerodinámica estarán bastante más limitadas.

Spark-Renault SRT_01E

Foto: Fia Fórmula E – Prueba de neumáticos Michelin en Clermont-Ferrand

El Spark-Renault SRT_01E, que es el nombre que ha recibido este prototipo, ha sido fabricado por Spark Racing Technology y ha requerido la participación de otras compañías que han colaborado suministrando los siguientes elementos:

Chasis. Fabricado por Dallara, en aluminio y fibra de carbono, con el gran objetivo de conseguir una aerodinámica que propicie numerosos adelantamientos.

Motor eléctrico y electrónica: Aportados por McLaren Electronics Systems, los monoplazas utilizan la misma unidad de motor que los McLaren P1 Hybrid Supercar con una conexión a la tracción trasera por medio de una caja de cambios secuencial, y no directamente sobre las ruedas como podría ser el caso. A lo largo de todo el campeonato, sólo dos motores están permitidos en el reglamento. 

Baterías: Capaces de producir 200 kW, lo que se puede traducir en unos 270 CV. Sin embargo en carrerase estarán reducidas a 150 kW, lo que suponen unos 202 CV. Son fabricadas por Williams Advanced Engineering.

Caja de cambios. Hewland suministra una caja de cambios secuencial de cinco velocidades.

Neumáticos: Sólo existe un único tipo de neumático que se empleará tanto para condiciones de seco como de mojado. Michelín es la encargada de la fabricación de los neumáticos que se montan en llantas de 18 pulgadas para conseguir una mayor eficiencia energética, con un chip electrónico que permite el análisis del compuesto en todo momento.

Finalmente, Renault, desarrolla labores de supervisión de la integración de todos los sistemas.

Hay que reseñar que los monoplazas carecen tanto de control de tracción como de dirección asistida, y deben contar con peso mínimo, incluyendo al piloto, de 888 kilos. En cuanto a la velocidad, alcanzan una punta de 225 km/h, empleando 3 segundos en pasar de 0 a 100 km/h, y produciendo un sonido de unos 80 db a máxima velocidad.

Como podemos apreciar entre estas características básicas de los monoplazas, el resultado final es un conglomerado de compañías trabajando en común con un objetivo final, el abaratamiento y estudio de nuevas tecnologías para su uso final en nuestros futuros vehículos eléctricos, algo que acabará beneficiando a los consumidores. Mientras tanto, todos nosotros podemos disfrutar con la competición del futuro.

Foto: creative commons licensed (BY-ND) flickr photo shared by MJRoberts55

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